Durante las últimas semanas he estado leyendo algunos libros y artículos sobre experiencias de gobernabilidad con la intención de poder extraer ideas para aplicarlas a Elda y también en mi nuevo cometido como presidente de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias.  El que fuera alcalde de Bogotá, Antanas Mockus, un interesante político que creó cultura ciudadana, me atrapa con una idea que expresó a sus vecinos para subrayar la importancia de la implicación ciudadana en lo que hacemos desde las administraciones públicas: “Tú vales por tu capacidad de construir y no de destruir”.

La frase, muy acertada, implica una construcción colectiva de la identidad de los pueblos y ciudades que han de recuperar su estima y orgullo de pertenencia a un territorio. Y para lograr ese objetivo hay que desterrar el miedo a hacer cosas nuevas. Porque el miedo siempre es una respuesta condicionada: un hábito arrasador que puede consumir toda la energía de la persona, su creatividad y el espíritu por avanzar en poner en marcha políticas innovadoras.

Por tanto, el reto es convertirnos en una ciudad que construya su identidad partiendo de lo que hemos sido, de lo que somos actualmente y de lo que pretendemos ser en un futuro. Y para esa misión necesitamos la implicación de todos sin excepción.  Sin miedo a plantear un nuevo escenario que ponga en valor la gran ciudad que es Elda.12038381_981878128540493_2473392391662179455_n